Skip to content

ILUSIÓN

15 junio, 2015

COHERENCIA 1Como otras cosas en la vida, cuando no la tienes es cuando te das cuenta de lo mucho que importa y la deseas. Hacer las cosas sin ilusión requiere un esfuerzo muy intenso; y ésta, es una de las situaciones que tenemos que abordar cuando estamos deprimidos. La falta de ilusión y ganas para hacer las cosas es uno de los síntomas de la depresión,  y recuperarla uno de los objetivos terapéuticos. “No tengo ilusión por nada…” es una expresión habitual en los estados depresivos.

Por supuesto hay niveles de depresión: desde niveles leves donde la persona tiene poco disfrute de la vida pero que sin embargo mantiene una actividad cotidiana cercana a la normalidad, y otros niveles que van de un nivel moderado al grave, donde el ritmo de vida se ve totalmente alterado y la inactividad es extrema. Cuando la evitación del mundo exterior se agudiza, también suelen hacerlo la rumiación del pensamiento y la apatía. Pensamientos que aparecen una y otra vez dando lugar a sentimientos de frustración y que no nos permiten descansar, aumentando la ansiedad, el aislamiento y la pena.

La Activación Conductual (AC) se ha perfilado como una buena elección terapéutica para superar la depresión en sus diferentes niveles clínicos. El objetivo principal es mejorar el estado de ánimo a través del aumento progresivo de conductas que tienen consecuencias emocionales positivas y por tanto, se aumenta la probabilidad de repetirlas.

Qué debemos tener en cuenta para activarnos conductualmente?

* Vamos a reflexionar sobre qué aspectos queremos activar y cómo: desde responsabilidades básicas abandonadas (como la higiene y el orden) hasta objetivos laborales y sociales.

* Se trata de no abrumar con un objetivo excesivo, pero a la vez, sabemos que será incómodo y habrá que aprender a aceptar esa incomodidad que surge de hacer algo diferente a lo que venimos haciendo cuando estamos deprimidos (por ejemplo, pasarnos horas y horas tumbados en el sofá o en la cama). Para ello, vamos a tener en cuenta nuestros valores y forma de ver la vida; porque no se trata de hacer por hacer, sino de hacerlo con un sentido práctico.

* La activación conductual implica empezar sin ganas, sin ilusión. Implica actuar sin tener en cuenta el estado de ánimo. Haz algo que controles y domines, por simple que sea. El enfoque es únicamente conductual para empezar a arrancar: no pensar y actuar. Necesitamos un compromiso, no una emoción que aún no existe. No te lo pienses, hazlo! Vamos a cortar con el círculo vicioso de la inacción y la culpabilidad.

* Trabajar directamente los pensamientos negativos con alguien que está deprimido es más complicado que hacer algo que por sí mismo va a influir en esos pensamientos. Por tanto, observa qué haces y qué consecuencias tiene. Refuérzate por cada acción y esfuerzo. De momento, los pensamientos se trabajan indirectamente.

* La Activación Conductual implica responsabilidad para escoger la acción en lugar de la evitación y el auto-reproche. Se intenta cambiar activamente el ambiente en el que se mueve la persona deprimida. La propuesta es actuar para estar bien. No te rindas!

Que tengas una feliz semana!

RAPIDEZ

8 junio, 2015

Arrows of the stopwatch show time

El exceso de rapidez se vive mal en la cama.

Se estima que la eyaculación precoz afecta alrededor del 25-30% de los varones aunque no todos lo viven como un problema.

Se han utilizado muchas formas para evaluar lo que se podría considerar eyaculación precoz: desde evaluaciones temporales con reloj en mano, desde el conteo de empujes o penetraciones durante el coito, valoraciones más subjetivas donde entra la satisfacción de la pareja, con expectativas tipo “hasta que ella no esté satisfecha yo no puedo llegar” y un largo etcétera.

Lo que sí cuenta como dificultad en el control de la eyaculación es la vivencia como problema, la falta de satisfacción del propio hombre y su pareja, y la sensación de que no existen ni control ni decisión alguna en el momento de eyacular. El hombre no puede controlar y retrasar si lo desea, el orgasmo.

La ansiedad está presente en un porcentaje importante de hombres con eyaculación precoz, y juega un papel importante en el mantenimiento del problema. El miedo a ir demasiado rápido, a no satisfacer a la pareja, a quedar en evidencia, a no aguantar como “se debe”,  etc, etc. provocan tal estrés que pueden desaparecer el deseo sexual y la erección.

Qué podemos hacer cuándo el factor tiempo se convierte en un agobio en la cama?

* Bajar presión y Desdramatizar. Cualquier actitud tipo “debo aguantar más!!” “me dejará porque voy muy rápido …” “no sé satisfacerla”…. lo único que hace es aumentar la ansiedad y por tanto la eyaculación precoz. Si realmente es un problema para ambos, vamos a buscar posibles soluciones o ayuda profesional, pero intentad no añadir más tensión y agobio con este tipo de actitudes.

* Cuidado con creencias machistas tipo: “no hay mujeres frígidas sino hombres inexpertos”, aún vigentes en la mente inconsciente de muchos/as. Además de quitar poder a la mujer, este tipo de sentencias responsabilizan al hombre del placer sexual femenino, incrementando la presión y provocando disfunciones sexuales. Cada uno es responsable de su cuerpo, de conocerlo y expresar lo que se desea para sentirse satisfecho/a.

* El papel de la pareja es básico para que no aumente sin querer la sensación de malestar reaccionando con rabia y poca ternura ante la ayaculación precoz. Por supuesto, esto no significa resignarse o quedarse sin el propio placer, únicamente tener actitudes que vayan a favor de una solución satisfactoria para ambos. Cuando la pareja se convierte en otro punto de presión, lo único que suele conseguirse es que el hombre con eyaculación precoz evite los contactos sexuales por posibles represalias emocionales. Por tanto, siempre que sea posible id los dos a la consulta sexológica. Un problema sexual, es algo que afecta a ambos.

* Recuerda que la sexualidad no se acaba cuando uno ha eyaculado. A pesar de que la penetración haya durado menos de lo deseado, hay que evitar caer en la simplicidad de que un pene en erección es imprescindible para el placer y orgasmo de ella. El juego puede continuar con caricias, susurros, masturbación, juguetes… No permitas que el eyacular rápido lo determine todo en la cama. Esto es más fácil cuando la pareja no tiene demasiadas dificultades para conseguir el orgasmo.

* Las estrategias para mejorar la eyaculación precoz van dirigidas a aumentar el control y consciencia de los momentos previos al orgasmo, a disminuir la ansiedad, a valorar en qué situaciones se controla y cuáles no (se controla bien durante la masturbación y juegos eróticos con la pareja pero no durante el coito? o el “descontrol” eyaculatorio es global?); el objetivo es optimizar la respuesta sexual con expectativas realistas. Cuando se considera necesario, el tratamiento farmacológico (dapoxetina, ISRS, etc.) se combina con el trabajo en terapia.

En cualquier caso, para gozar de una satisfactoria vida sexual, primero hay que ser honesto y si hay dificultades encararlas con proactividad y optimismo, ya que la mayoría de las disfunciones sexuales tienen un margen de mejora importante.

Que tengas una feliz semana!

NUEVO TALLER EN EL COL.LEGI OFICIAL DE PSICÒLEGS DE BARCELONA

1 junio, 2015

http://www.copc.org/Eventos/wf_curso.aspx?idMenu=d94ff862-99b6-463b-bde4-de56a1789838&Cod=2104

La aplicacion de TERAPIA RACIONAL EMOTIVO COMPORTAMENTAL (TREC) de Albert Ellis ha mostrado su eficacia en los trastornos emocionales, asi como en las Disfunciones Sexuales. El objetivo de este taller es trasmitir, a traves de la practica, una metodologia precisa y directiva elaborada por Albert Ellis, con toda la experiencia adquirida a lo largo de los 20 años de profesión clínica, por parte de los docentes.

SEXO y RUPTURA

25 mayo, 2015

http://smoda.elpais.com/articulos/tener-sexo-tras-una-ruptura/6335

COPING

18 mayo, 2015

MARIOLas estrategias de afrontamiento o coping son el conjunto de esfuerzos conductuales, cognitivos y emocionales que llevamos a cabo cuando nos encontramos en una situación que valoramos como estresante. El objetivo de las estrategias es minimizar o eliminar dicho estrés.

El uso de un tipo de estrategia o de otro dependerá de factores como la personalidad, el tipo de situación estresante, los recursos sociales y personales con los que contamos, el entorno social y cultural, etc. Están muy vinculadas a la calidad de vida, y a grandes rasgos las estrategias de afrontamiento puede estar orientadas:

a) A la acción: nos involucramos activamente en la situación estresante para disminuir o eliminar en la medida de lo posible el estrés que provoca. Formamos parte de la solución. Las estrategias dirigidas a la acción son:

  • La resolución de problemas: cuando luchamos por lo que queremos con firmeza, cuando elaboramos planes de acción y lo seguimos, nos enfrentamos de lleno al problema y vamos resolviendo las dificultades que van surgiendo en el camino.
  • La reestructuración cognitiva: quizás no podemos cambiar la situación y por tanto intentamos aceptarla. Nos planteamos otro punto de vista, volvemos a analizar la situación y nos convencemos de que podría ser peor.
  • Expresión de emociones: somos conscientes de las emociones y las dejamos aflorar. Reducimos la tensión sabiendo lo que sentimos y compartiéndolo.
  • Apoyo social: sabemos encontrar a alguien que nos escuche, compartimos cómo nos sentimos, dejamos que los amigos nos ayuden y pedimos consejo activamente.

b) No dirigidas a la acción: Reflejan la falta de implicación de la persona en la situación problemática. No se inician aquellas conductas y esfuerzos emocionales que aumentan la posibilidad de cambiar la situación y/o vivirla con menos sufrimiento. Este tipo de estrategias son:

  • Evitación de Problemas: Nos mantenemos como si no hubiera pasado nada, intentamos olvidar la situación, tratamos de no pensar en el problema, evitamos a la persona que nos provoca el problema o evitamos pensar qué podría hacer respecto a la situación-problema.
  • Pensamientos ansiosos: Esperamos un “milagro”, fantaseamos en que ocurra algo que haga terminar el problema, deseamos que el problema no hubiera comenzado nunca, o creemos que si esperamos lo suficiente, las cosas se resolverán por sí solas.
  • Autocrítica: Vemos nuestra responsabilidad en la situación problema y nos autoinculpamos, nos criticamos y nos juzgamos sin compasión. Pero nos quedamos ahí, quietos y bloqueados, sin hacer nada más que menospreciarnos.
  • Retirada social: Nos aislamos, evitamos amigos y familia, no queremos ver a la gente; sobretodo con la intención de que los demás no sepan cómo me siento. Nos parece un agravio que alguien sepa nuestras vulnerabilidades.

En general, se considera que las estrategias dirigidas a la acción (conductual, cognitiva o emocional) son más adaptativas que las dirigidas a la no acción. A la larga, las estrategias dirigidas a evitar y a la no acción son bastante ineficaces para manejar las circunstancias vitales que a menudo son complejas.

El afrontamiento es un proceso vivo y cambiante. En algunas ocasiones nos convendrá afrontar directamente una situación y en otras ocasiones esperar, tener paciencia y hacerlo en otro momento más adecuado.

Las estrategias se consideran respuestas conscientes, y por tanto, si te observas y lo consideras necesario, son susceptibles de ser cambiadas por otras más adaptativas.

Que tengas una feliz semana!

INFIDELIDAD

4 mayo, 2015

infidelidadQue nuestra pareja sea exclusiva y únicamente tengamos relaciones sexuales con ella, nos parece lo más normal del mundo. Sin embargo, la monogamia sexual a largo plazo es una cosa muy nueva para los humanos.

Desde su inicio, el matrimonio había sido algo práctico, y por tanto, la pasión y los placeres sexuales se vivían fuera de él. Es a partir del Romanticismo y hasta la actualidad que se considera de forma generalizada que el placer sexual y la pasión van unidos a la relación estable y al matrimonio. Es posible mantener la pasión y el deseo en una relación a largo plazo? Queremos apego, amor, unión … pero también pasión, deseo, aventura… el dilema es si es posible conseguir las dos cosas con quien tienes al lado desde hace más de 10 o 20 años… y sin terceros.

La historia nos dice que sólo llevamos unos 200 años así y que alrededor del 40% de los hombres y el 30% de las mujeres son o han sido infieles. Desde la antropología se considera que hacia los 7 años de unión, cuando los críos están un poco crecidos, la pasión da paso al apego o el amor más tranquilo, momento ideal para crisis de todo tipo. Desde la biología se considera que la dopamina (encargada del enamoramiento y la sensación de aventura y euforia) se extingue hacia los cuatro años de relación para dar paso a un estado más dominado por la oxitocina (encargada del amor más sereno y el apego). Por tanto, mientras estamos enamorados, no nos interesan demasiado los demás. Nuestro deseo y amor es exclusivo para nuestro amado/a: “A nosotros no nos va a pasar nunca”, “Si me engaña le dejo!”. Las actitudes ante una posible infidelidad son tajantes, y a menudo, simplistas.

La infidelidad es  “una relación sexual, romántica o emocional que viola el compromiso exclusivo con la relación de pareja” (Hall y Fincham, 2006), y es una de las principales causas de separación y divorcio.

Sin embargo, hay parejas que deciden continuar con la relación a pesar de lo ocurrido. Por supuesto hay muchos factores que juegan a la hora de tomar esta decisión: desde las características de la pareja (calidez emocional previa, conflictos…) hasta las características de la propia infidelidad.

Pero, es posible salir reforzados como pareja de una situación de este tipo? Cómo?

– Deja de lado lo que piense la gente. Tú decides si quieres seguir con la relación. Sólo tu y tu pareja sabéis y podéis decidir si seguir adelante o no. Esto parece obvio, pero la presión social a veces es muy fuerte: “Déjale, nunca más podrás confiar!!” “No entiendo que le perdones!” “Tienes que defender tu orgullo, no seas calzonazos!”. Al sufrimiento se suma el hecho de tener que lidiar con el entorno (familia y amigos) que “no entienden” cómo sigues con él o con ella todavía….

– Ser capaces de capear con la montaña rusa emocional. Sobretodo al principio, la angustia, pensamientos obsesivos y circulares, miedo, vulnerabilidad, rabia, culpabilidad… pueden estar presentes. Preguntas recurrentes sobre los detalles más morbosos de la aventura/relación. Es un momento difícil.

– Reflexionar y responsabilizarse de los hechos. Uno/a es responsable de lo que hace, esto no significa que como me he equivocado, el otro o la otra tenga derecho a decirme de todo y utilizar la situación para faltar al respeto.

– Reconstruir lo dañado para hacerlo mejor. Momento de reflexión y mejora de ciertas habilidades. Mejora del autoconcepto, de la comunicación afectiva y la confianza, de los aspectos lúdicos y de la amistad e intimidad.

– Conseguir que de una crisis salga algo mejor es posible, pero requiere madurez emocional, flexibilidad y humildad. Si no os veis capaces solos, hablad con alguien externo e imparcial.

Que tengas una feliz semana!

AUTOCRÍTICA

20 abril, 2015

autocriticaSu falta nos puede hacer indulgentes con el propio comportamiento, su exceso nos deprime y bloquea. La autocrítica, es decir emitir juicios sobre nuestro propia obra o comportamiento, forma parte habitual de nuestro repertorio cognitivo.

Es deseable encontrar el equilibrio para no creer de forma infantil y narcicista que obramos siempre bien, que la culpa es constantemente del otro o nuestra forma de hacer es la mejor. Esa falta de humildad dificulta el aprendizaje, nos convierte en niños emocionales en lugar de adultos, y además, hace que la convivencia con nosotros sea bastante incómoda.

Pero tampoco de forma excesivamente dura, despreciando nuestro comportamiento y peor aún, a nosotros mismos. El significado que demos a la autocrítica será la clave para utilizarla a nuestro favor y a favor de nuestro entorno; o por el contrario, servirá para que nos haga sentir más pequeños y menos adaptados.

El estilo de autocrítica, igual que otras valoraciones cognitivas, son expresiones del ambiente familiar, educativo y social en el que nos hemos movido. Pero cómo saber si mi estilo de autocrítica es adaptativo? Hay 3 características para reconocer un buen estilo autocrítico:

Leer más…